Relaciones y familia3 min de lectura

Por qué en pareja siempre discutís por lo mismo

Una discusión por los platos, por llegar tarde, por no llamar. La resolvéis y a la semana vuelve. Normalmente no va de una tontería, sino de una necesidad que estáis pisando sin daros cuenta.

Os suena: una discusión por los platos, por llegar tarde o por quién no llamó a quién. La resolvéis, hacéis las paces y a la semana está de vuelta, solo que con otro disfraz. Normalmente no es que no encajéis. Es que cada uno está resolviendo algo distinto de aquello por lo que discutís en ese momento.

Una discusión por una tontería es una discusión por una necesidad

El eneagrama describe nueve estrategias con las que las personas se manejan en la vida. Cada una tiene su necesidad principal y su miedo principal. Cuando tu pareja los pisa sin darse cuenta, algo pequeño de repente duele más de lo que debería.

Algunos ejemplos:

  • Para el Perfeccionista (1), los platos no son solo platos. Es la cuestión de si las cosas se hacen bien y de si se puede confiar en el otro.
  • El Altruista (2) no se enfada por una llamada olvidada, sino por la sensación de no ser importante para el otro.
  • El Tradicionalista (6) necesita saber a qué atenerse. Un retraso sin avisar le dispara la preocupación, no solo el enfado.
  • El Mediador (9) prefiere evitar la discusión. Cede, pero el malestar se va acumulando y más tarde sale a la luz de otra forma.
  • El Líder (8) necesita franqueza. Cuando siente que a su alrededor andan de puntillas, aprieta todavía más.

Mientras discutís por los platos, ninguno de los dos habla de lo que realmente necesita. Y por eso vuelve.

Discusiones que dan vueltas en círculo en ciertas parejas

Algunas combinaciones tienen su discusión favorita:

  • Altruista y Experto (2 y 5): el Dos quiere cercanía y más contacto, el Cinco necesita espacio. Cuanto más empuja uno, más se retrae el otro.
  • Estratega y Mediador (3 y 9): el Tres quiere actuar y hacer avanzar las cosas, el Nueve no quiere que nadie le meta prisa. Uno siente que el otro lo frena; el otro, que está bajo presión.
  • Perfeccionista y Optimista (1 y 7): el Uno vigila que las cosas estén en orden, el Siete quiere experiencias y libertad. Uno parece un inspector; el otro, un irresponsable.

Ninguna de estas parejas está condenada al fracaso. Solo necesita saber qué está pasando dentro de ella.

Qué ayuda

  1. Nombrad la necesidad, no el error. En lugar de «otra vez llegas tarde», probad con «necesito saber a qué atenerme».
  2. Preguntaos qué hay debajo. Cuando el otro reacciona con más fuerza de la que corresponde a la situación, probablemente habéis tocado su necesidad principal.
  3. Conoced la estrategia del otro. Dejaréis de tomaros muchas discusiones como algo personal cuando entendáis que vuestra pareja solo protege lo que más le importa.

Cómo averiguarlo en vuestro caso

Las descripciones generales ayudan, pero cada pareja es distinta. Depende de la estrategia de cada uno y también del subtipo: un Cuatro uno a uno y un Cuatro de autoconservación viven la relación de forma completamente distinta.

La Guía para Parejas está pensada justo para eso. Cada uno hace un test breve y recibís una guía escrita para vuestra combinación concreta: qué os atrae del otro, dónde os atascáis, cómo entenderos y qué os ayuda precisamente a vosotros dos. Las discusiones no desaparecerán del todo, pero por fin sabréis de qué van en realidad.